DECÁLOGO


El proyecto DALI se basa en el presente decálogo. Se trata de una serie de pautas teóricas que pretenden inspirar y servir como hilo conductor en el proceso de diseño.

 

 

1. Vinculación artística daliniana
Los productos y diseños desarrollados en este proyecto tendrán una vinculación con el mundo de Salvador Dalí, su obra y su arte, como fuente de inspiración. Es voluntad irrenunciable contribuir a su dignificación a través de la difusión del conocimiento de la figura de Salvador Dalí, colaborando al efecto con las instituciones que tienen a su cargo la gestión de los derechos de Propiedad Intelectual.


2. Familiaridad
Dentro de la diversidad de productos que se plantea y de las características de cada uno de ellos, se primará una serie de rasgos específicos que permitan identificar los objetos como miembros de una misma familia.
Ello facilitará la comercialización de los productos y, a la vez, incentivará el interés de los clientes coleccionistas.


3. Diseño cualificado
En razón de que los productos desarrollados serán visiones del mundo daliniano realizadas por diseñadores de reconocido prestigio, se establece la vinculación ineludible de este proyecto con el diseño.
Ello no se debe entender como la reproducción mimética de originales propios de Dalí. Son obras creadas por profesionales y, por lo tanto, llevan su propio sello creativo.


4. Producción de calidad
Este proyecto acomete una colección de productos de gran calidad como derivación indispensable de diseño y arte. Esto se reflejará tanto en los propios objetos como en todos los capítulos que les acompañan: producción, materiales, packaging, promoción, etc....


5. Durabilidad / atemporalidad

Los objetos serán concebidos con voluntad de futuro. La conjunción de arte y diseño imprimirá cualidades atemporales que hagan que su permanencia en el mercado sea también posible a medio y largo plazo.

6. Internacionalidad
Los productos, al igual que la obra de Dalí, han de tener espíritu internacionalista, sin olvidar las propias raíces. Los estándares de calidad, formales y promocionales deben estar a la altura de sus equivalentes internacionales.
Serán objetos comprensibles, fácilmente utilizables y sin connotaciones negativas para cualquier tipo de usuario, independientemente de su cultura o localización geográfica.


7. Funcionalidad
El diseño debe adecuarse a la funcionalidad del producto. Ello no debe entenderse como una imposición estrictamente racionalista que pueda condicionar formal o simbólicamente el proyecto, sino como una premisa de trabajo.


8. Normalización y homologación

Todos los materiales, componentes, acabados, packaging, etc. que fueran necesarios para este proyecto deben cumplir la normativa de UE con el fin de conseguir la homologación internacional.


9. Identificación
El proyecto en sí exige además de un "nombre propio" y un logotipo específico, las aplicaciones de los mismos tanto en los productos como en el packaging, materiales, promoción, etc., coordinando dos sensibilidades: la artística y la de los consumidores.


10. Comercialización internacional
Los productos diseñados en este proyecto deberán tener capacidad competitiva en el entorno comercial internacional, dentro de su propio sector.